La resistencia a los antimicrobianos ser谩 el tema del D铆a Mundial de la Salud 2011

La vigilancia integrada del consumo de antibi贸ticos y la resistencia a los mismos, una educaci贸n de prescriptores y consumidores coordinada y financiada por la administraci贸n p煤blica, y la regulaci贸n de su uso en comunidades y hospitales han demostrado que es posible contener la resistencia a los antimicrobianos.

Lamentablemente, incluso en sistemas bien regulados, como los de Europa, la resistencia de algunos agentes pat贸genos sigue aumentando sin cesar, y el uso de antibi贸ticos fuera del sistema de salud, especialmente en el 谩mbito veterinario, sigue planteando problemas.

Renovar los esfuerzos de contenci贸n de la resistencia a los antimicrobianos

Krisantha Weerasuriya a, John Stelling b & Thomas F O'Brien b

a. Departamento de Medicamentos Esenciales y Pol铆ticas Farmac茅uticas, Organizaci贸n Mundial de la Salud, 20 Avenue Appia, 1211, Ginebra 27, Suiza.
b. Department of Medicine, Brigham and Women's Hospital, Boston, United States of America.

Dirigir la correspondencia a Krisantha Weerasuriya (e-mail: Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ).

Bolet铆n de la Organizaci贸n Mundial de la Salud 2010;88:878-878. doi: 10.2471/BLT.10.084236

Un art铆culo de investigaci贸n publicado en el Bolet铆n este mes por Togoobaatar y cols. muestra que en Mongolia m谩s del 40% de los ni帽os reciben antibi贸ticos sin receta m茅dica para infecciones respiratorias.1 En otro trabajo publicado recientemente por Kumarasamy y cols. se subraya la grave amenaza que representan las "superbacterias" con NDM-1 (Nueva Delhi metalo-尾-lactamasa-1), poco vigiladas y para las que no existe un tratamiento eficaz.2 Transcurridos casi diez a帽os desde que se public贸 la Estrategia Mundial OMS para la Contenci贸n de la Resistencia a los Antimicrobianos, la Organizaci贸n Mundial de la Salud ha anunciado que este es el tema elegido para el D铆a Mundial de la Salud 2011.3

Problema grave que afecta a la ra铆z misma de la lucha contra las enfermedades infecciosas, la resistencia a los antimicrobianos podr铆a detener los progresos conseguidos en ese terreno o incluso provocar un retroceso. Aunque es una respuesta natural de los microbios, la resistencia puede contenerse si se procura usar correctamente los antibi贸ticos. Los pa铆ses de Europa occidental han logrado disminuir la tasa de resistencia a los antimicrobianos de algunos agentes pat贸genos aplicando un enfoque m煤ltiple en el marco de unos sistemas de salud bien regulados.4 La vigilancia integrada del consumo de antibi贸ticos y la resistencia a los mismos, una educaci贸n de prescriptores y consumidores coordinada y financiada por la administraci贸n p煤blica, y la regulaci贸n de su uso en comunidades y hospitales han demostrado que es posible contener la resistencia a los antimicrobianos. Lamentablemente, incluso en sistemas bien regulados, como los de Europa, la resistencia de algunos agentes pat贸genos sigue aumentando sin cesar, y el uso de antibi贸ticos fuera del sistema de salud, especialmente en el 谩mbito veterinario, sigue planteando problemas.

Y qu茅 decir sobre el mundo en desarrollo, donde la regulaci贸n es mucho menor, los medios diagn贸sticos son escasos y la atenci贸n sanitaria integral es solo una posibilidad remota. Unos servicios de salud fragmentados, sobre todo en el sector privado con fines lucrativos, favorecen el uso indebido o abusivo de los antibi贸ticos.5 Dada la escasa vigilancia aplicada, se desconoce la verdadera magnitud de la resistencia a los antimicrobianos, y solo la irrupci贸n espectacular de g茅rmenes como los armados con NDM-1 logra despertar la atenci贸n frente a este problema.

Tenemos conocimientos cient铆ficos suficientes sobre la manera de usar adecuadamente los antibi贸ticos. Estos solo son eficaces contra algunos de los microorganismos, deben tomarse en dosis precisas y durante un tiempo determinado, y carecen de eficacia en las infecciones virales. 驴Por qu茅, entonces, esa forma de actuar contraria a la evidencia?

Un factor es la idea err贸nea de que todas las infecciones responden a los antibi贸ticos. A muchos enfermos les parece que efectivamente as铆 es, pero lo que ocurre es que, por ejemplo, cuando un paciente con una infecci贸n respiratoria de car谩cter v铆rico se recupera despu茅s de tomar amoxicilina, ello se debe por lo general a la evoluci贸n natural de la enfermedad, no a la amoxicilina (en muchos casos se considera que un efecto secundario del antibi贸tico como es la diarrea es de hecho un s铆ntoma de la enfermedad). Las madres se sienten m谩s tranquilas si administran a sus ni帽os antibi贸ticos en lugar de tratarlos con paracetamol e inhalaciones. Los m茅dicos prescriben antibi贸ticos para simples infecciones v铆ricas en pacientes por lo dem谩s sanos para prevenir posibles infecciones bacterianas secundarias, pese a que hay ensayos cl铆nicos de calidad que demuestran la nula eficacia de esa profilaxis. En el mundo en desarrollo los farmac茅uticos despachan f谩cilmente antibi贸ticos sin receta, pues sus ingresos dependen de las ventas m谩s que de un sueldo o de honorarios profesionales. Las compa帽铆as farmac茅uticas, adem谩s, pueden promover la venta de antibi贸ticos independientemente de las necesidades de los pacientes. Por 煤ltimo, la mayor铆a de los antibi贸ticos, debido a su inocuidad y a la brevedad del tratamiento, se prestan a un uso abusivo; los pacientes a menudo toman antibi贸ticos por propia iniciativa, mientras que muy pocos tomar铆an antihipertensivos por su cuenta.

Combatir estos comportamientos en entornos caracterizados por una mala infraestructura sanitaria, una escasa regulaci贸n y una educaci贸n sanitaria insuficiente constituye todo un reto. Los continuos llamamientos para regular mejor los medicamentos no deben ser un obst谩culo para garantizar un acceso apropiado a los mismos; el uso de antibi贸ticos continuar谩 creciendo en los pa铆ses de ingresos bajos y medios para satisfacer las necesidades a煤n no cubiertas, pero esa mayor utilizaci贸n debe vincularse a un uso racional. Las mejoras del acceso a los medicamentos que no se acompa帽en de mejoras significativas de la forma de usarlos tendr谩n graves consecuencias, entre ellas la continua aparici贸n de superbacterias y de infecciones intratables. Afortunadamente, un mejor uso de los antibi贸ticos en general reduce los costos sanitarios, pues la mayor parte de los antibi贸ticos empleados en la mayor铆a de las comunidades son innecesarios.

La contenci贸n de la resistencia a los antimicrobianos es el tema del D铆a Mundial de la Salud 2011. La Organizaci贸n Mundial de la Salud est谩 elaborando un conjunto de pol铆ticas integrales para los ministerios de salud dirigida a casi todas las partes interesadas. Esto deber铆a ser una oportunidad para poner en marcha medidas sostenibles encaminadas a contener la resistencia, fomentar la toma de conciencia y la educaci贸n sobre el problema por medios electr贸nicos, y realizar un seguimiento y frenar la propagaci贸n de la resistencia introduciendo mejoras en el apoyo inform谩tico y el apoyo a las decisiones cl铆nicas a trav茅s del desarrollo y uso de medios diagn贸sticos de cabecera.

Sea como fuere, conviene recordar a las madres de Mongolia. A menos que el paquete global de medidas mitigue su preocupaci贸n, los antibi贸ticos se seguir谩n usando de forma indiscriminada. Unas medidas de regulaci贸n, educaci贸n y atenci贸n sanitaria que tengan en cuenta los factores socioculturales y econ贸micos y hagan uso de las mejoras de la comunicaci贸n global deben ser un componente crucial de los esfuerzos renovados de contenci贸n de la resistencia a los antimicrobianos.


Referencias

  • Togoobaatar G, Ikeda N, Ali M, Sonomjamts M, Dashdemberel S, Mori R, et al., et al. Survey of non-prescribed use of antibiotics for children in an urban community in Mongolia. Bull World Health Organ 2010; 88: 930-936.
  • Kumarasamy KK, Toleman MA, Walsh TR, Bagaria J, Butt F, Balakrishnan R, et al., et al. Emergence of a new antibiotic resistance mechanism in India, Pakistan, and the UK: a molecular, biological, and epidemiological study. Lancet Infect Dis 2010; 10: 597-602 doi: 10.1016/S1473-3099(10)70143-2 pmid: 20705517.
  • WHO global strategy for containment of antimicrobial resistance. Geneva: World Health Organization; 2001 (WHO/CDS/CSR/DRS/2001.2).
  • Annual report EARSS. 2008. Stockholm: European Antimicrobial Resistance Surveillance System; 2009.
  • Medicines use in primary health care in developing and transitional countries: fact book summarizing results from studies reported between 1990 and 2006. Geneva: World Health Organization; 2009 (WHO/EMP/MAR/2009.3).

 
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